
Gusinje es un pequeño pueblo de montaña cerca de la frontera albanesa, que sirve como puerta de entrada al Parque Nacional Prokletije y a algunos de los paisajes alpinos más dramáticos de Montenegro. Los Manantiales Ali-Pasha, también conocidos como Oko Skakavice, emergen de la roca en un impresionante estanque turquesa rodeado de acantilados imponentes. El cercano Valle Grebaje ofrece senderismo bajo los picos dentados de las Montañas Malditas. El pueblo combina la herencia otomana con la cultura de montaña, y su ubicación lo convierte en una base ideal para explorar el rincón más salvaje de Montenegro.