
Viajes de precio fijo desde los aeropuertos de Tivat y Podgorica.
Bioćinovići queda en la carretera entre Kolašin y las pistas de esquí, en un tramo de valle fluvial donde los prados suben hasta el bosque de abetos por ambas laderas. La montaña que da carácter a la zona es Bjelasica, un macizo ancho y herboso más que abrupto, y por eso el esquí de aquí va bien a las familias y por eso esas mismas laderas se convierten, en cuanto se va la nieve, en de las caminatas de altura más asequibles de Montenegro. Kolašin 1450 y la más reciente Kolašin 1600 están ambas a un corto trayecto cuesta arriba, así que las mañanas de invierno no requieren más de diez minutos de carretera.
En verano el valle cambia por completo de oficio. Las balsas de rafting se echan al agua en el Tara, al norte de aquí, en un cañón que supera los mil metros de profundidad, y los senderos señalizados de Bjelasica llevan a lagos glaciares y a katuns de pastores todavía en uso estacional. El parque nacional de Biogradska Gora, con su bosque primario en torno al Biogradsko jezero, está al alcance para pasar el día. Kolašin, a más de 900 metros, mantiene un pequeño mercado donde el queso de montaña, el kajmak, la miel y la carne seca los venden quienes los han hecho, y los restaurantes de la localidad cocinan esas mismas cosas en raciones más grandes.
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