2 huéspedes · 1 dormitorio · 1 baño · 1 cama
Lo que distingue a este rincón de Bečići de la fila de hoteles pegados a la arena es el verde. Pinos, adelfas y cipreses llenan el terreno entre los edificios y la orilla, de modo que los ochenta metros de bajada hasta el agua se hacen a la sombra, y esos mismos árboles mantienen a distancia el ruido de la carretera de la costa. La playa, en este punto, es ancha y mezcla la arena con la grava fina que los montenegrinos llaman šljunak, y el agua vuelve a aclararse al día siguiente de cualquier tormenta de verano. Detrás de los árboles, la ladera sube en huertos y bancales de olivos que estaban aquí mucho antes que los hoteles.
Hay más que hacer que bañarse. Bečići tiene pistas de tenis y de voleibol, un parque acuático que funciona durante julio y agosto, y casetas a lo largo del paseo que venden excursiones en barco de media jornada por la riviera o hasta Sveti Nikola, la isla boscosa frente a Budva que aquí llaman Hawái. El paseo del frente marítimo llega al puerto y a la ciudad vieja de Budva en unos treinta minutos a pie; en el otro sentido termina en Rafailovići y su hilera de restaurantes de pescado. Para un día lejos de la playa, los canales entre juncos y las colonias de aves del lago Skadar quedan a cosa de una hora tierra adentro, y la ciudad vieja fortificada de Kotor, a una hora costa arriba, combina bien con la subida por las murallas hasta la fortaleza de San Giovanni.
Publicado el 28 de julio de 2009
Viajes de precio fijo desde los aeropuertos de Tivat y Podgorica.
Todas las políticas: reembolso total dentro de las 24 h posteriores a la reserva (si la llegada está a 1 día o más); los gastos de limpieza siempre se reembolsan si la estancia no se produce.
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