
Viajes de precio fijo desde los aeropuertos de Tivat y Podgorica.
Esta dirección está en la ladera, entre las playas urbanas de Ulcinj y las calles residenciales de arriba: lo bastante cerca como para tener tres zonas de baño distintas en unos seiscientos cincuenta metros, y lo bastante lejos como para que el ruido del frente marítimo no llegue nunca a los jardines. Las higueras y los granados asoman por encima de los muros, y la mayoría de las casas de alrededor son familiares y no bloques de pisos, lo que mantiene las calles tranquilas fuera de julio y agosto.
Un corto paseo cuesta abajo lleva a Mala plaža, la ensenada de arena al pie de la fortaleza, y más o menos la misma distancia lleva cuesta arriba al propio casco antiguo: callejuelas de piedra, un museo, un palacio de época veneciana y terrazas asomadas a la costa. Entre medias está lo que de verdad necesita una estancia con cocina propia: el mercado para los tomates, los higos y el queso, panaderías que abren a las seis, pescaderías y parrillas donde un plato mixto cuesta menos que un entrante en primera línea. La estación de autobuses conecta con Velika plaža, trece kilómetros de arena al sureste de la ciudad, y con Valdanos, donde un viejo olivar baja hasta una cala de guijarros. Aquí la tarde consiste en bajar despacio hasta el paseo marítimo y no en coger un taxi a ninguna parte.
Sin reseñas aún. ¡Sé el primero en hospedarte aquí!
Serás redirigido a nuestro socio de búsqueda de hoteles para comparar tarifas